Una inusual y abrasadora ola de calor golpea el oeste de Estados Unidos, donde varias regiones registran temperaturas récord a pesar de que aún es invierno, autoridades meteorológicas advierten que para el fin de semana los termómetros podrían alcanzar hasta 41.6 °C, superando marcas históricas para el mes de marzo.
Las alertas por calor extremo se mantienen activas en zonas del sur de California y Arizona, donde expertos del Servicio Nacional de Meteorología advierten sobre riesgos para la salud, especialmente porque la población aún no se ha adaptado a estas condiciones, entre las principales recomendaciones figuran evitar la exposición prolongada al sol, mantenerse hidratado y permanecer en espacios con aire acondicionado para prevenir golpes de calor.
Según especialistas las temperaturas actuales están hasta 20 °C por encima de lo normal, lo que podría provocar nuevos récords en los próximos días, este fenómeno no solo impacta a las personas sino también al entorno natural, acelerando la floración de plantas y el crecimiento de la vegetación, lo que altera los ciclos habituales de la fauna y flora.
Científicos advierten que este tipo de eventos extremos está vinculado al calentamiento global, impulsado principalmente por el uso de combustibles fósiles, de hecho los últimos once años han sido los más cálidos registrados en la historia, lo que refuerza la preocupación sobre la frecuencia e intensidad de estas olas de calor fuera de temporada.
