La entrega de balones de fútbol durante la visita del presidente colombiano Abelardo de la Espriella a Buenaventura generó críticas entre residentes y sectores políticos, quienes cuestionaron que en medio de la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto, se distribuyeran artículos deportivos con el lema “Firmes por la Patria”.

Videos del recorrido realizado el domingo 16 de agosto se difundieron ampliamente en redes sociales y muestran al mandatario entregando los balones a niños de la zona, la escena provocó reclamos de ciudadanos que señalaron las necesidades que aún persisten en materia de salud, educación, vivienda y servicios básicos.

Uno de los cuestionamientos que se hizo viral aseguró que se habrían gastado más de mil millones de pesos en los balones, sin embargo hasta el momento no existe información pública que permita confirmar esa cifra, por lo que debe ser considerada una afirmación no comprobada.

También surgieron referencias a daños en centros educativos de Buenaventura. Organizaciones como la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) han reportado graves afectaciones en la infraestructura de la zona, mientras continúa la evaluación de los daños provocados por el terremoto.

La controversia también llegó al ámbito político. El expresidente Gustavo Petro compartió uno de los videos y cuestionó la entrega de los balones durante la emergencia.

El Gobierno por su parte sostiene que la visita presidencial incluyó acciones de atención a los damnificados y revisión de los daños ocasionados por el terremoto, entre las medidas anunciadas figuran el envío de medicamentos e insumos médicos, refuerzo de personal sanitario, instalación de carpas, habilitación de camas adicionales y traslado de pacientes de alta complejidad.

El terremoto del 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, dejó una amplia zona del occidente colombiano afectada y provocó cientos de fallecidos, miles de heridos y daños importantes en viviendas e infraestructura.

La entrega de los balones terminó convirtiéndose en el centro de una discusión sobre las prioridades de la respuesta gubernamental frente a una emergencia que mantiene a miles de familias a la espera de asistencia y reconstrucción.