El asesor del Kremlin, Nikolái Pátrushev afirmó que la guerra contra Irán iniciada por Estados Unidos e Israel “carece de justificación” al considerar que no beneficia a ninguna de las partes y debilita el equilibrio internacional.
En declaraciones al diario Kommersant, el funcionario advirtió que el conflicto también perjudica a Estados Unidos, al erosionar su credibilidad como garante de seguridad global y afectar la confianza de sus aliados.
Pátrushev alertó además sobre posibles consecuencias económicas, señalando que la crisis podría impactar a potencias industriales como Japón, Corea del Sur, Australia y la Unión Europea, con el riesgo de cierre de industrias de alto consumo energético.
Asimismo reafirmó la relación estratégica entre Rusia e Irán, expresando su expectativa de que el conflicto se resuelva respetando la soberanía iraní.
Por su parte el Kremlin condenó el asesinato del funcionario iraní Ali Lariyani y desestimó versiones sobre una supuesta ayuda militar directa a Teherán, calificando de “bulos” varias informaciones difundidas en medios occidentales.
