La música del artista puertorriqueño Bad Bunny volvió a escucharse la mañana de este viernes de forma simultánea en pizarras digitales de varios centros educativos de Andalucía, mientras las autoridades continúan investigando si se trata de un ataque informático o un fallo humano en el sistema.
Fuentes de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de Andalucía informaron a la agencia Agencia EFE que el incidente se repitió durante algunos segundos en distintos centros, lo que ha reforzado la investigación en curso para determinar el origen del fallo.
Aparece el mensaje “A petición de Irene”
Durante el incidente, las pizarras digitales mostraban además el mensaje “A petición de Irene”, un elemento que ha llamado la atención de los técnicos encargados de la investigación.
El hecho ocurrió por primera vez el pasado jueves alrededor de las 10:00 de la mañana, cuando en varias provincias andaluzas las pantallas de los centros educativos dejaron de mostrar su contenido habitual y comenzaron a reproducir la canción “Debí tirar más fotos”, del mismo artista.
Posible fallo humano o vulnerabilidad del sistema
Desde la Junta de Andalucía se ha indicado que la inspección educativa analiza el caso sin descartar ninguna hipótesis, incluyendo un posible error humano durante pruebas del sistema o un acceso no autorizado.
Los técnicos trabajan con la posibilidad de que el incidente esté relacionado con la gestión remota de las pizarras digitales, lo que habría permitido una intervención simultánea en varios dispositivos conectados.
El episodio ocurre en un contexto de creciente digitalización de las aulas, donde las pizarras interactivas y plataformas remotas se han convertido en herramientas habituales del proceso educativo.
Preocupación por la seguridad tecnológica en las aulas
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad de los sistemas digitales en el ámbito educativo, especialmente en lo relacionado con la administración centralizada de contenidos y dispositivos conectados a internet.
Expertos señalan que, aunque estas tecnologías mejoran la eficiencia en la enseñanza, también pueden aumentar la exposición a fallos técnicos, errores de configuración o posibles vulnerabilidades frente a ataques informáticos.
Las autoridades educativas mantienen abierta la investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar si fue un incidente aislado o un problema más amplio en la infraestructura digital de los centros.
