El pastor guatemalteco Abraham Ixcotoyac y su hija, Yuleidy Ixcotoyac, podrían enfrentar hasta cinco años de prisión por las posibles irregularidades relacionadas con el caso de la joven que habría sido dada por muerta y posteriormente encontrada con vida dentro de un ataúd en Guatemala.
Según las informaciones publicadas, el padre aseguró que creyó que su hija había fallecido mientras se dirigían a un hospital. Sin embargo, en lugar de llevarla al centro médico, adquirió un ataúd y solicitó a una funeraria que la trasladara hasta su vivienda.
El caso llamó la atención de las autoridades debido a que no existía un acta de defunción que certificara legalmente el fallecimiento. Además, la Policía Nacional Civil no habría recibido información sobre el traslado del supuesto cuerpo, lo que motivó la intervención de las autoridades competentes.
El Ministerio Público de Guatemala inició una investigación de oficio para esclarecer lo ocurrido y determinar si hubo alguna irregularidad.