Un ingeniero de OpenAI, identificado como Abdulrahman Alfozan, de 35 años, fue acusado de instalar un dispositivo de grabación oculto en una sala de reuniones ejecutiva de la empresa, ubicada en San Francisco, California, Estados Unidos. El empleado fue arrestado el 9 de octubre de 2026 y enfrenta cargos por presuntamente intentar interceptar comunicaciones orales mediante un dispositivo electrónico.

El dispositivo fue descubierto el 30 de septiembre, conectado a un puerto USB en la parte posterior de un televisor y oculto entre papel higiénico. Según los documentos judiciales, la sala era utilizada para reuniones relacionadas con investigaciones tecnológicas y planes.

Las autoridades sostienen que el dispositivo habría sido instalado alrededor del 28 de septiembre. La investigación también señala que el empleado habría consultado herramientas internas sobre las salas de reuniones, los calendarios y las ubicaciones de encuentros de los directivos.

La compañía informó que utilizó sus propios modelos de inteligencia artificial para analizar el dispositivo y determinar quién presuntamente lo había colocado. Posteriormente, notificó al FBI y despidió al trabajador, mientras colaboraba con las autoridades en la investigación.

OpenAI aseguró que, hasta el momento, no tiene indicios de que el empleado haya accedido indebidamente o extraído pesos de modelos de inteligencia artificial, código fuente o datos de clientes. Sin embargo, la investigación continúa para esclarecer el propósito del dispositivo y determinar si hubo acceso a conversaciones confidenciales.