Las autoridades de Nueva York declararon el estado de emergencia por desastre ante el aumento de casos de sarampión, con el objetivo de reforzar la respuesta sanitaria y contener la propagación de la enfermedad.
La medida fue adoptada por la gobernadora Kathy Hochul en medio de un brote que, según los datos reportados el 14 de octubre, alcanzaba los 110 casos en el estado, la orden ejecutiva amplía el grupo de profesionales autorizados para administrar vacunas y agiliza los procedimientos para realizar pruebas de detección.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves. Ante esta situación, las autoridades recomiendan a la población verificar que sus vacunas estén al día y buscar orientación médica si presenta síntomas como fiebre y erupciones en la piel.
Con esta declaración de emergencia, el estado busca fortalecer las medidas de prevención, ampliar la capacidad de respuesta sanitaria y reducir el riesgo de nuevos contagios.