Cuatro décadas de creación, pasión y entrega a la danza encuentran una nueva expresión artística en “La Ciguapa. El ballet – Una leyenda de amor”, una creación original de Alina Abreu, con la que la reconocida bailarina, coreógrafa, maestra y productora dominicana celebra sus 40 años de trayectoria artística.
El estreno mundial tendrá lugar los días 13, 14 y 15 de noviembre de 2026, en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, con una producción que dará vida a una de las leyendas más fascinantes de la identidad dominicana.
Más que una celebración de aniversario, La Ciguapa representa la madurez creativa de una artista que ha dedicado su vida a la danza, transitando por los escenarios como intérprete, creando obras como coreógrafa, impulsando producciones y formando generaciones de bailarines.
Concebida como un ballet en un acto y siete escenas, la obra transporta al espectador hasta la Cordillera Central dominicana, en la década de 1950, donde el mundo de los seres humanos se encuentra con el universo misterioso de las ciguapas, criaturas legendarias de largos cabellos y pies invertidos, profundamente vinculadas con la naturaleza.
En este escenario surge una historia de amor que desafía las leyes de dos mundos, entrelazando pasión, sacrificio, misterio y el poder ancestral de la montaña.
En el centro de esta historia de amor y misterio se encuentran Laura Isabel Fernández, quien dará vida a La Ciguapa, y Alexander Duval, en el papel del Pilonero. Ambos bailarines serán los encargados de interpretar a los protagonistas de un encuentro que desafía las leyes de sus respectivos mundos, dando vida, a través de la danza, a una historia marcada por el amor, el sacrificio y el destino.
Una leyenda que nació en la infancia
La inspiración de esta creación se remonta a la niñez de Alina Abreu, cuando, a los siete años, su madre le confeccionó un disfraz de ciguapa para una celebración de carnaval en su natal La Vega.
Aquel encuentro con la leyenda contada por su padre despertó una fascinación que la acompañaría durante toda su vida y que, décadas después, encontraría su expresión sobre el escenario.
“Cuando decidí llevar esta leyenda al ballet, comenzó una etapa mucho más rigurosa: volver a las fuentes, investigar sus distintas versiones y decidir qué elementos conservar y cuáles transformar para construir una dramaturgia propia. Por eso digo que La Ciguapa no es el resultado de unos meses de investigación. De alguna manera, es una obra que llevo investigando y soñando desde muy pequeña”, expresa Abreu.
La producción representa también un homenaje íntimo a su padre, quien sembró en ella la curiosidad por la leyenda dominicana, y una reafirmación de su compromiso con la preservación de la identidad cultural a través de la danza.
El desafío de convertir una leyenda en ballet
Uno de los mayores retos de esta creación ha sido trasladar al lenguaje del ballet clásico el rasgo más distintivo de las ciguapas: sus pies invertidos.
Lejos de intentar reproducir literalmente esta característica, Abreu ha desarrollado una propuesta coreográfica que se apoya en la ilusión, los desplazamientos, los cambios de dirección y el trabajo de puntas para transmitir la naturaleza enigmática de estos seres.
“Buscamos posiciones, desplazamientos y determinadas maneras de caminar que produzcan, por momentos, la sensación de que no sabemos exactamente hacia dónde se dirige el cuerpo. Las puntas también fueron fundamentales porque nos permiten quitarle peso visual al personaje. La Ciguapa no camina como una mujer común; se desliza, aparece y desaparece, casi como si no terminara de tocar la tierra”, explica la coreógrafa.
La creadora incorpora, además, una licencia poética que permite a la Ciguapa adquirir apariencia humana bajo la luz de la luna, haciendo posible el encuentro amoroso con un mortal y abriendo nuevas posibilidades expresivas dentro de la estética del ballet clásico.

Una producción que integra danza, música y teatralidad
Con música original del compositor Junior Basurto Lomba y dirección teatral de Waddys Jáquez, La Ciguapa reúne a un equipo de profesionales de las artes escénicas.
La propuesta integra coreografía, música, escenografía, proyecciones, iluminación y vestuario para construir un universo visual que transita entre la realidad del pueblo dominicano y el misterio de las montañas.
“La coreografía, la música, la escenografía, las proyecciones, la iluminación y el vestuario no funcionan como elementos independientes. Todos están contando la misma historia. Es fundamental que se aprecie como un viaje continuo, que el espectador entre al pueblo con nosotros y, casi sin darse cuenta, termine completamente dentro de la leyenda”, señala Abreu.
La puesta en escena incorpora elementos simbólicos como la mata de campana, el Espíritu de la Montaña y los paisajes cambiantes de la Cordillera Central, que adquieren vida mediante el movimiento, la luz y la música.

Cuarenta años de una vida dedicada al arte
La trayectoria de Alina Abreu ha estado marcada por una constante búsqueda de excelencia, sensibilidad artística y compromiso con el desarrollo de la danza dominicana.
Su formación internacional, su participación en importantes compañías de ballet, su experiencia en la dirección artística y su labor como coreógrafa, productora y educadora han contribuido a consolidar una carrera que ha dejado huellas en distintas generaciones.
Como fundadora del Conservatorio de Danzas Alina Abreu, creado en 1986, ha dedicado también gran parte de su vida a la formación de bailarines, transmitiendo no solamente conocimientos técnicos, sino valores como la disciplina, la constancia, la ética y el respeto por el arte.
Sin embargo, para Abreu, estas cuatro décadas no representan un punto de llegada, sino el impulso para continuar explorando nuevos caminos creativos.
“Cuarenta años pueden sonar como un punto de llegada, pero yo no los siento así. Los siento como una plataforma desde donde mirar todo lo que todavía quiero hacer. La Ciguapa representa mucho de lo que sueño para esta nueva etapa: crear, seguir produciendo obras, desarrollar nuevos repertorios y continuar formando bailarines que no solamente tengan una excelente técnica, sino sensibilidad, disciplina, ética y conciencia de quiénes son”.
Con La Ciguapa, Alina Abreu no solo celebra cuatro décadas de trayectoria artística; abre un nuevo capítulo de su vida como creadora, reafirmando su compromiso de llevar a los escenarios historias que expresen riqueza cultural.
Aquella leyenda que un padre regaló a la imaginación de su hija cobra vida, décadas después, sobre el escenario.

Ficha artística y técnica
Creación, coreografía y producción: Alina Abreu
Bailarines protagonistas: Laura Isabel Fernández (La Ciguapa) y Alexander Duval (El Pilonero)
Música original: Junior Basurto Lomba
Dirección teatral: Waddys Jáquez
Diseño de escenografía: Fidel López
Diseño de vestuario: Magaly Rodríguez
Diseño y realización de iluminación: Emmanuel Ferry – Efyciencia
Diseño y realización de sonido y proyecciones: Ariel Ramos – LuxArt
Diseño y realización de pantallas: Luichy Tejeda
Regiduría de escena: Amaury Esquea

Información de las funciones
Obra: La Ciguapa. El ballet – Una leyenda de amor
Lugar: Sala Carlos Piantini, Teatro Nacional Eduardo Brito
Fechas y horarios:
Viernes 13 de noviembre de 2026, 8:30 p. m.
Sábado 14 de noviembre de 2026, 8:30 p. m.
Domingo 15 de noviembre de 2026, 7:30 p. m.
Boletas: Disponibles a través de Uepa Tickets y en los puntos de venta de CCN Servicios ubicados en Supermercados Nacional, Jumbo y Merca Jumbo.