En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, el Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI), la Asociación Dominicana de Profesionales de la Psicología (ASODOPSI) y la Asociación de Psicólogos de la Salud (ASOPSALUD) hicieron un llamado a las autoridades dominicanas para que la salud mental sea reconocida como una prioridad permanente dentro de las políticas públicas de la República Dominicana.

Las organizaciones expresaron su preocupación por los desafíos que enfrenta el sistema de atención psicológica del país y destacaron la necesidad de implementar acciones concretas que permitan garantizar servicios de salud mental accesibles, oportunos y de calidad para toda la población.

Entre sus principales solicitudes se encuentra el fortalecimiento de los programas de prevención, la ampliación de los servicios de atención psicológica en los centros de salud y el incremento de los recursos económicos destinados a esta área. Asimismo, consideran necesario mejorar los sistemas de información y garantizar una mayor disponibilidad de profesionales capacitados para atender las distintas necesidades de los ciudadanos.

Los gremios señalaron que, a pesar de la existencia de leyes y políticas relacionadas con la salud mental, todavía persisten importantes dificultades vinculadas al financiamiento, la cantidad de personal especializado y la capacidad de respuesta de los servicios disponibles.

En ese sentido, enfatizaron la importancia de que las autoridades impulsen estrategias sostenibles que no se limiten a campañas de concienciación en fechas conmemorativas, sino que formen parte de una política nacional de atención y prevención durante todo el año.

La salud mental constituye un componente fundamental del bienestar individual y colectivo, debido a su relación con la calidad de vida, el desempeño académico, la productividad laboral, las relaciones familiares y la convivencia social. Por esta razón, fortalecer los servicios de atención psicológica representa una inversión importante para el desarrollo de la sociedad dominicana.

De igual manera, resulta fundamental promover una cultura de prevención y orientación que contribuya a reducir los prejuicios asociados con los trastornos de salud mental y facilite que las personas puedan solicitar ayuda profesional sin temor a ser discriminadas.