Un impresionante destello rojizo captado desde Córcega, Francia, ha despertado el interés por uno de los fenómenos eléctricos más curiosos de la atmósfera: el duende rojo o sprite.
Este fenómeno natural ocurre a una altitud de entre 50 y 90 kilómetros, muy por encima de las tormentas eléctricas y puede adoptar formas luminosas similares a medusas o filamentos que se extienden brevemente en el cielo.
Su duración es de apenas unos milisegundos, lo que convierte su captura en fotografías y videos en todo un desafío, aunque su apariencia puede parecer sacada de una película de ciencia ficción, los duendes rojos son descargas eléctricas reales asociadas a tormentas intensas y continúan siendo objeto de estudio por parte de la comunidad científica.
La espectacularidad de este fenómeno demuestra que la atmósfera todavía alberga manifestaciones naturales sorprendentes que despiertan la curiosidad de científicos y aficionados a la astronomía.



