Aunque actualmente se trata de un simulacro y no se ha producido un nuevo terremoto, especialistas recuerdan que República Dominicana se encuentra en una zona de riesgo sísmico, por lo que exhortan a la población a mantenerse preparada y conocer las medidas de seguridad ante posibles movimientos telúricos.
La preocupación por estos fenómenos aumenta luego de que, durante los últimos tres meses, países como Venezuela, Colombia y Panamá registraran terremotos, acontecimientos que han vuelto a poner en evidencia la importancia de la prevención y la preparación ciudadana ante este tipo de emergencias.
Andrés Moreta, supervisor de datos sísmicos, advirtió sobre la posibilidad de que se registren movimientos telúricos en la zona norte del territorio dominicano y llamó a la ciudadanía a estar atenta y preparada ante cualquier eventualidad, sin embargo es importante recordar que los terremotos no pueden predecirse con exactitud y que la posibilidad de que ocurra uno no permite establecer una fecha ni una hora determinada.
En tanto, residentes de edificios de apartamentos de varios niveles aseguran conocer las medidas de seguridad que deben adoptar y los artículos esenciales que conviene tener disponibles para responder ante una emergencia sísmica.
La inquietud también está relacionada con el temblor de magnitud 4.5 que sacudió el país aproximadamente un mes antes y que provocó temor entre la población, recordando la necesidad de fortalecer la cultura de prevención.
Los especialistas insisten en que la preparación debe comenzar antes de que ocurra un sismo. Entre las principales recomendaciones figuran identificar lugares seguros dentro de las viviendas, preparar una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, medicamentos esenciales, una linterna y un botiquín, así como conocer las rutas de evacuación y las zonas de encuentro familiares.
Durante un terremoto se recomienda agacharse, cubrirse y sujetarse, alejándose de ventanas y objetos que puedan caer. En edificios, lo más seguro es no utilizar ascensores ni intentar salir corriendo mientras continúa el movimiento, una vez que termine se debe evaluar el entorno y seguir las instrucciones de los organismos de emergencia.
La prevención y la educación ciudadana son fundamentales para reducir los riesgos y proteger vidas, especialmente en un país expuesto a la actividad de importantes sistemas de fallas geológicas.
Ante la incertidumbre sobre cuándo podría producirse un terremoto el llamado de los especialistas es a no dejarse llevar por el miedo, sino a asumir la preparación como una responsabilidad permanente, al igual que otros acontecimientos cuyo momento exacto se desconoce, los movimientos sísmicos exigen prudencia, conciencia y preparación anticipada.