La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul declaró una emergencia estatal por el aumento de casos de sarampión, principalmente en comunidades rurales con bajos niveles de vacunación, la medida vigente hasta el 4 de noviembre busca ampliar el acceso a la vacuna MMR y reforzar la respuesta de las autoridades sanitarias.
Hasta el 3 de octubre, Nueva York había confirmado 108 casos de sarampión, incluidos siete en la ciudad de Nueva York y 101 en el resto del estado, de estos últimos 92 fueron registrados desde mediados de julio en comunidades rurales de 18 condados con baja cobertura de vacunación, como respuesta los departamentos locales de salud han administrado más de 1,000 dosis de la vacuna MMR.
La orden ejecutiva permite que profesionales como paramédicos, personal de emergencias médicas avanzadas, farmacéuticos y parteras puedan administrar la vacuna, también autoriza a las enfermeras registradas a solicitar pruebas para personas con sospecha de sarampión, una función que anteriormente correspondía a los médicos, las vacunas administradas deberán ser registradas en los sistemas estatales o de la ciudad en un plazo de 72 horas.
El brote de Nueva York ocurre en medio de un aumento de casos en otras partes del país. Pensilvania había confirmado 1,004 casos en 39 condados hasta el 5 de octubre además de 198 hospitalizaciones y cinco muertes relacionadas con la enfermedad, en septiembre, ese estado administró más de 53,000 dosis de la vacuna MMR.
A nivel nacional los CDC reportaron 3,887 casos confirmados de sarampión al 1 de octubre de 2026, con casos registrados en 47 jurisdicciones, el 95 % estaba relacionado con brotes, con estas cifras el 2026 se convirtió en el año con más casos de sarampión en Estados Unidos desde 1991.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede provocar complicaciones como neumonía e inflamación cerebral, la vacunación continúa siendo la principal herramienta de prevención: una dosis de la vacuna MMR ofrece alrededor de 93 % de protección, mientras que dos dosis elevan la efectividad a aproximadamente 97 %, según las autoridades sanitarias de Nueva York.
Las autoridades recomiendan revisar los historiales de vacunación y consultar con profesionales de salud ante posibles síntomas, las personas que presenten signos compatibles con sarampión deben llamar antes de acudir a una clínica o sala de emergencias para evitar exponer a otras personas.