El volcán Anak Krakatoa, en Indonesia, registró una intensa actividad eruptiva durante más de 25 horas, generando columnas de ceniza que alcanzaron hasta los 15,000 metros de altura.
La situación llevó a las autoridades a mantener una vigilancia constante sobre el comportamiento del volcán, ante la posibilidad de nuevos cambios en su actividad.
Como consecuencia de la actividad volcánica y las restricciones establecidas por seguridad, varias operaciones aéreas fueron afectadas, provocando cancelaciones de vuelos y complicaciones para cientos de miles de pasajeros.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y mantienen activas las medidas de prevención para garantizar la seguridad de la población y de las operaciones aéreas.