La cantante canadiense Céline Dion regresó este viernes a París, dos años después de su memorable presentación en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de 2024 y una década después de su último concierto en la capital francesa.

Dion, de 58 años llegó poco antes de las 13:00 horas al aeropuerto de Le Bourget procedente de Las Vegas, donde reside desde hace más de dos décadas, la artista viajó junto a sus tres hijos y parte de su equipo de trabajo.

A su llegada al hotel Royal Monceau, donde suele hospedarse durante sus visitas a París, decenas de seguidores se reunieron para darle la bienvenida. La cantante se mostró emocionada y reconoció sentirse un poco nerviosa ante su regreso “Este es mi segundo hogar. Es un gran honor estar aquí” expresó ante las cámaras.

La artista se prepara para ofrecer una serie de 16 conciertos en el Plenitude Arena de Nanterre, que comenzarán el próximo 12 de septiembre y se extenderán hasta mediados de octubre, posteriormente tiene previsto regresar a París en mayo de 2027 para ofrecer otras 12 presentaciones.

Este regreso representa un momento especialmente importante en la carrera de Dion, quien fue diagnosticada en 2022 con el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica autoinmune poco frecuente que la obligó a reducir considerablemente sus presentaciones públicas.

Durante su estancia en París, la cantante continuará con su preparación física y vocal, que incluye pilates, danza, yoga y clases de canto. Los ensayos generales con sus músicos comenzarán a principios de la próxima semana, mientras avanza el montaje del escenario.

La producción estará a cargo del diseñador canadiense Willo Perron, conocido por trabajar en espectáculos de artistas como Rihanna, Beyoncé y Drake, el escenario contará con una estructura monumental, pantallas, proyectores y recursos audiovisuales.

El director musical será nuevamente el canadiense Scott Price, quien trabaja con Dion desde 2015 y la acompañó durante su histórica interpretación de “L’Hymne à l’amour” de Edith Piaf, en la inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024.

La organización espera que más de 30,000 personas asistan al primer concierto. La ciudad también prepara actividades para celebrar el regreso de la artista, incluido un evento de karaoke organizado para el 11 de septiembre en el barrio de Stalingrad.