La conductora mexicana Galilea Montijo recordó entre lágrimas uno de los momentos más difíciles que ha vivido como madre: cuando su hijo Mateo, a los 11 años, le expresó su deseo de irse a vivir con su padre, el empresario Fernando Reina.
Durante una conversación en el programa Netas Divinas, Montijo relató que inicialmente intentó convencer a su hijo de cambiar de decisión. Sin embargo, con el tiempo comprendió que debía respetar sus deseos y acompañarlo en esa nueva etapa.
La presentadora recordó que Mateo le dijo: “Mamá, me quiero ir a vivir con mi papá”, una frase que, según confesó, la afectó profundamente. En ese momento llegó a pedirle que no se fuera, pero el menor le explicó que quería estar con su padre y que ella podría visitarlo cuando quisiera.
Montijo y Fernando Reina estuvieron casados durante 11 años y anunciaron su separación en marzo de 2023, desde entonces, ambos han procurado mantener una relación cordial y priorizar el bienestar de su hijo.
Con el tiempo la conductora comenzó a entender la decisión de Mateo desde otra perspectiva. Según explicó, una terapeuta le ayudó a comprender que la elección de su hijo no necesariamente representaba un rechazo hacia ella, sino que podía estar relacionada con su deseo de fortalecer el vínculo con su padre.
Actualmente, Mateo vive con Fernando Reina en Acapulco, mientras Montijo reside en Ciudad de México. A pesar de la distancia, ambos mantienen una relación cercana y el adolescente viaja con frecuencia para compartir con su madre.
La conductora también reconoció que tuvo que recurrir a terapia para procesar emocionalmente la situación y enfrentar lo que describió como un “nido vacío” que llegó mucho antes de lo esperado.
Aunque admite que todavía es un proceso que puede resultar doloroso, Montijo aseguró que ha aprendido a respetar las decisiones de su hijo y a entender que ser madre también significa permitirle construir su propio camino.
Su experiencia refleja uno de los desafíos que enfrentan muchos padres cuando los hijos comienzan a tomar decisiones independientes: aceptar elecciones que pueden resultar difíciles, pero que forman parte de su crecimiento y desarrollo personal.