Vivir cerca del mar no garantiza una mejor salud, un estudio del University College de Londres, publicado en la revista BMJ Public Health reveló que las personas que residen en comunidades costeras tienen un mayor riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas durante la mediana edad.

La investigación analizó el historial de salud de más de 28,000 personas nacidas en 1958 y 1970 y encontró que quienes vivían en zonas costeras presentaban una mayor probabilidad de padecer dos o más enfermedades, entre ellas diabetes, hipertensión, afecciones cardiovasculares, depresión y cáncer.

No obstante los investigadores aclararon que el problema no está relacionado con la cercanía al mar, sino con las condiciones socioeconómicas de estas comunidades, factores como el desempleo, la pobreza, el aislamiento y la falta de oportunidades tendrían un mayor impacto en la salud que los posibles beneficios del entorno costero.

Los autores del estudio consideran que estos hallazgos evidencian la necesidad de fortalecer las políticas públicas para mejorar las condiciones de vida y el acceso a servicios de salud en las comunidades costeras con el objetivo de reducir las desigualdades frente a otras regiones.