Un grupo de científicos desarrolló un parche flexible y portátil que se coloca en la yema del dedo y permite monitorear de forma continua los niveles de levodopa, el principal medicamento utilizado para tratar la enfermedad de Parkinson, la innovación publicada en la revista científica PNAS, busca facilitar un seguimiento más preciso del tratamiento sin necesidad de realizar análisis de sangre frecuentes.

El dispositivo que aún se encuentra en fase experimental, funciona sin baterías y aprovecha los componentes químicos presentes en el sudor del paciente, mediante un gel absorbente y una reacción química generada por enzimas incorporadas en el parche, el sistema produce un pequeño voltaje cuya intensidad refleja la concentración de levodopa en el organismo, permitiendo conocer en tiempo real si los niveles del medicamento son bajos o elevados.

Los investigadores explicaron que ajustar la dosis de levodopa representa uno de los principales desafíos en el tratamiento del Parkinson, una cantidad insuficiente puede impedir el movimiento normal del paciente, mientras que un exceso puede provocar movimientos involuntarios severos. Actualmente, los médicos suelen basar estos ajustes en los reportes de los propios pacientes, por lo que una herramienta de monitoreo continuo podría mejorar significativamente la precisión del tratamiento.

Durante las pruebas realizadas con voluntarios sanos y personas con Parkinson, el parche mostró una precisión comparable a la de los análisis de sangre de laboratorio, con la ventaja de ofrecer resultados inmediatos, además los ensayos revelaron que los pacientes con esta enfermedad eliminan la levodopa del organismo más rápidamente que las personas sanas, lo que ayuda a explicar los cambios repentinos en sus síntomas.

Los científicos consideran que esta tecnología podría representar un importante avance en la atención de la enfermedad. En el futuro, el parche podría integrarse con sistemas automatizados capaces de administrar la dosis exacta del medicamento en el momento adecuado, abriendo la puerta a tratamientos más personalizados y eficaces para los pacientes con Parkinson.