Una enzima desarrollada mediante técnicas de laboratorio e inteligencia artificial logró eliminar uno de los compuestos que se acumulan en los tejidos humanos con el paso de los años, un avance que podría abrir nuevas posibilidades para el tratamiento de enfermedades asociadas al envejecimiento, el hallazgo fue publicado en la revista científica Nature Communications y representa una nueva estrategia dentro de la investigación sobre longevidad y deterioro celular.

El equipo de científicos diseñó una enzima capaz de degradar los productos finales de glicación avanzada (AGE), sustancias que se forman cuando los azúcares reaccionan con proteínas y grasas del organismo, estos compuestos tienden a acumularse progresivamente en tejidos como el colágeno y están relacionados con la pérdida de elasticidad, la inflamación y el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes, afecciones cardiovasculares, problemas renales y daños oculares.

A diferencia de investigaciones anteriores que buscaban impedir la formación de los AGE, este nuevo enfoque se concentró en eliminarlos una vez que ya están presentes en el cuerpo, para lograrlo los investigadores utilizaron inteligencia artificial para analizar más de 50,000 secuencias de ADN de microorganismos en busca de enzimas con capacidad para degradar estos compuestos.

Luego de un proceso de optimización mediante evolución dirigida, los científicos desarrollaron una versión mejorada de la enzima, denominada CMLase, según los investigadores, esta logró reducir de manera significativa los niveles de uno de los principales AGE en muestras de tejidos humanos, en pruebas con piel de personas mayores, los científicos observaron una reducción de estos compuestos hasta niveles similares a los encontrados en muestras más jóvenes, aunque aclararon que esto no significa un rejuvenecimiento real de la piel.

Los próximos pasos de la investigación estarán enfocados en evaluar el potencial terapéutico de la CMLase en enfermedades específicas, especialmente aquellas relacionadas con la acumulación de AGE en los ojos, como algunas complicaciones derivadas de la diabetes. También se estudia su posible aplicación futura en problemas cardiovasculares, renales y otros trastornos vinculados al envejecimiento.

Especialistas externos al estudio consideran que el descubrimiento es prometedor, pero advierten que todavía se encuentra en una etapa inicial y requiere ensayos clínicos en humanos para confirmar su seguridad y eficacia, los investigadores señalan que, aunque la enzima aún no representa una solución contra el envejecimiento, sí ofrece una nueva vía para combatir los daños asociados a la acumulación de compuestos que afectan la salud de los tejidos con el paso del tiempo.