Shakira volvió a convertirse en el centro de atención durante el espectáculo de medio tiempo de la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, no solo por su actuación, sino también por el impresionante vestuario que lució sobre el escenario, una pieza exclusiva creada por la casa italiana Roberto Cavalli y diseñada especialmente para la ocasión por su director creativo, Fausto Puglisi.

El llamativo conjunto requirió dos semanas completas de trabajo artesanal y más de 120 horas dedicadas únicamente al bordado a mano, reflejando el alto nivel de detalle y exclusividad con el que fue elaborado, la creación fue concebida para combinar elegancia, movimiento y fuerza escénica, permitiendo a la artista desarrollar su coreografía sin perder el impacto visual que caracteriza sus presentaciones.

El diseño destacó por una vibrante combinación de tonos rosa fucsia, naranja, amarillo y destellos dorados, una paleta inspirada en los colores de la llamada «hora dorada». Según explicó Fausto Puglisi, la propuesta también rindió homenaje a la arquitectura de la colonia Condesa, en Ciudad de México, donde las fachadas históricas exhiben una mezcla de tonalidades cálidas que sirvieron como referencia para la creación del vestuario.

Aunque a simple vista parecía un vestido, el atuendo estaba compuesto por dos piezas. La parte superior consistía en un body confeccionado sobre una malla color nude con un profundo escote cruzado, cordones y aberturas laterales, completamente cubierto por más de 200,000 cristales Swarovski colocados de manera individual, un proceso que demandó una minuciosa labor artesanal.

La parte inferior estaba integrada por una falda drapeada elaborada mediante la técnica del moulage, confeccionada en gasa de satén bordada y decorada con largos flecos en tonos cálidos que, durante la presentación, creaban un efecto visual semejante al movimiento de las llamas, aportando dinamismo a cada paso de la cantante.

En declaraciones concedidas a Vogue, Shakira explicó que buscaba un vestuario que transmitiera energía, celebración y fortaleza, acorde con la importancia de presentarse en uno de los escenarios deportivos más vistos del mundo.

Por su parte Fausto Puglisi reveló que todo el conjunto fue bordado completamente a mano y que la pieza representó un desafío creativo y técnico para el equipo de Roberto Cavalli. Además, señaló que el diseño fue una reinterpretación de una silueta perteneciente a la colección Resort 2025 de la firma italiana, adaptada especialmente para ofrecer mayor libertad de movimiento durante el espectáculo.

El estilismo también incorporó el estampado exclusivo Ray of Sunset, desarrollado únicamente para Shakira a partir del motivo Ray of Gold, una propuesta creada por la casa de moda para reforzar la identidad visual de la presentación.

Más allá de su espectacular diseño, el vestuario también representó un guiño a uno de los momentos más memorables de la carrera de la artista. Dieciséis años después de interpretar «Waka Waka» en la ceremonia de clausura del Mundial de Sudáfrica 2010, Shakira volvió a vestir una creación de Roberto Cavalli para un evento mundialista, estableciendo un vínculo entre dos actuaciones históricas que han marcado su trayectoria y su estrecha relación con el fútbol y los grandes escenarios internacionales.