Tom Hanks celebra este 9 de julio su cumpleaños número 70 consolidado como una de las figuras más respetadas, exitosas y queridas de la historia del cine. Con una trayectoria que supera las cuatro décadas, el actor estadounidense ha construido un legado marcado por interpretaciones memorables, una destacada carrera cinematográfica y una imagen pública alejada de los escándalos que suelen rodear a las grandes estrellas de Hollywood.
Ganador de dos premios Óscar consecutivos por sus actuaciones en Philadelphia (1993) y Forrest Gump (1994), Hanks logró una hazaña que ningún otro actor ha repetido desde entonces. Ambos papeles marcaron un antes y un después en su carrera, especialmente el de Forrest Gump, personaje que se convirtió en uno de los más emblemáticos de la historia del cine gracias a su mensaje de superación, optimismo y humanidad.
Nacido el 9 de julio de 1956 en Concord, California, Hanks encontró desde muy joven en la actuación una forma de desarrollar su talento artístico. Sus primeros pasos los dio sobre los escenarios teatrales durante su etapa universitaria en Sacramento, antes de trasladarse a Nueva York para perseguir una carrera profesional en la industria del entretenimiento.
Su popularidad comenzó a crecer con la serie de televisión Bosom Buddies, pero fue en la década de los años 80 cuando logró consolidarse en la gran pantalla con películas como Splash y Big, producción que le otorgó su primera nominación al premio Óscar y dejó en evidencia su capacidad para combinar el humor con interpretaciones cargadas de sensibilidad.
El punto de inflexión llegó con Philadelphia, donde interpretó a un abogado con sida que enfrenta la discriminación, una actuación ampliamente reconocida por la crítica y considerada una de las mejores de toda su carrera. Un año más tarde alcanzó la inmortalidad cinematográfica con Forrest Gump, cinta que dejó frases inolvidables como «La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar», convertida en una de las citas más recordadas del cine.
A partir de entonces, Tom Hanks se especializó en interpretar personajes comunes enfrentados a situaciones extraordinarias, protagonizando películas que hoy forman parte de la historia del séptimo arte. Entre ellas destacan Apollo 13, Salvar al soldado Ryan, Náufrago y Capitán Phillips, demostrando una extraordinaria capacidad para transmitir cercanía, honestidad y emociones que conectan con el público.
Su carrera también ha trascendido la actuación. Como productor trabajó junto a Steven Spielberg en las exitosas miniseries Band of Brothers, The Pacific y Masters of the Air, todas centradas en historias de la Segunda Guerra Mundial. Además, ha incursionado en la dirección y en la escritura, ampliando su influencia dentro de la industria audiovisual.
Fuera de los escenarios, Hanks ha desarrollado una importante labor filantrópica apoyando iniciativas relacionadas con la investigación médica y programas de asistencia para familiares de veteranos de guerra. En reconocimiento a su aporte a la cultura estadounidense, recibió en 2016 la Medalla Presidencial de la Libertad, la más alta distinción civil otorgada en Estados Unidos por el entonces presidente Barack Obama.
En el ámbito personal, el actor mantiene una vida familiar estable junto a la actriz Rita Wilson, con quien está casado desde 1988. Padre de cuatro hijos, ha logrado conservar una imagen de sencillez y discreción que ha fortalecido el respeto y la admiración del público a lo largo de los años.
Lejos de pensar en el retiro, Tom Hanks continúa desarrollando nuevos proyectos. Tras protagonizar Here en 2024 junto al director Robert Zemeckis, regresó para prestar nuevamente su voz al entrañable vaquero Woody en Toy Story 5 y ya tiene previsto protagonizar The Comebacker, una película sobre béisbol que llegará a los cines en 2027 bajo la dirección de Marielle Heller.
Con siete décadas de vida y una carrera llena de reconocimientos, Tom Hanks sigue siendo un referente del cine mundial, un actor capaz de emocionar a generaciones enteras y de mantener intacto el prestigio que lo ha convertido en uno de los grandes símbolos de Hollywood.