El presidente de Estados Unidos, Donald Trump generó controversia durante la cumbre de la OTAN al lanzar fuertes críticas contra España y afirmar que ha ordenado detener el comercio con el país europeo, en medio de las diferencias entre ambos gobiernos sobre temas de defensa y cooperación internacional.
Trump calificó a España como un “aliado terrible” y una “causa perdida” al cuestionar la decisión del Gobierno español de no aumentar su gasto militar hasta el 5 % del Producto Interno Bruto (PIB), una exigencia que el mandatario estadounidense ha planteado como parte de sus reclamos dentro de la alianza atlántica.
Además el presidente estadounidense señaló que España tampoco permitió el uso de las bases militares de Rota y Morón para operaciones vinculadas al conflicto con Irán, una situación que según sus declaraciones, influyó en su postura frente al país europeo.
Las declaraciones de Trump provocaron una respuesta desde España, donde el Gobierno restó importancia al anuncio y recordó que la política comercial no depende exclusivamente de los Estados miembros, sino de la Unión Europea, por lo que una suspensión unilateral del comercio tendría importantes limitaciones legales.
Las diferencias entre Washington y Madrid se suman al debate dentro de la OTAN sobre el aumento del gasto en defensa y el papel que deben asumir los países miembros ante los nuevos escenarios de seguridad internacional.
Por el momento, las autoridades españolas mantienen que las relaciones con Estados Unidos continúan dentro de los canales diplomáticos habituales, mientras analizan el alcance real de las declaraciones del mandatario estadounidense.