La República Dominicana se encamina hacia una de las transformaciones demográficas más importantes de su historia, las proyecciones de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) muestran que el país tendrá menos nacimientos, una mayor esperanza de vida y un acelerado proceso de envejecimiento poblacional, un fenómeno que ya experimentan varias economías desarrolladas y que obligará a replantear el funcionamiento de áreas clave como la seguridad social, el mercado laboral, el sistema de salud y las políticas públicas.
Durante décadas el crecimiento económico dominicano estuvo respaldado por una población mayoritariamente joven, sin embargo esa realidad comienza a cambiar, el aumento de la longevidad y la reducción de la fecundidad modificarán progresivamente la estructura de la población y generarán nuevos desafíos para el Estado y el sector productivo.
Cada vez nacen menos dominicanos
Uno de los cambios más significativos es la caída sostenida de la tasa de fecundidad, según las estimaciones de la ONE, las mujeres dominicanas tenían en promedio 7.57 hijos en 1950 en 2026 esa cifra se redujo a 1.97 hijos por mujer, situándose por debajo del nivel de reemplazo poblacional.
Las proyecciones indican que la tendencia continuará durante las próximas décadas, estabilizándose alrededor de 1.70 hijos por mujer hacia el año 2050 y manteniéndose prácticamente sin variaciones hasta finales de siglo.
Aunque la población continuará creciendo el ritmo será mucho menor, actualmente el país supera los 10.8 millones de habitantes y alcanzaría cerca de 12.3 millones en 2050 posteriormente el crecimiento comenzará a desacelerarse hasta llegar a un punto máximo durante la década de 2070, para luego iniciar un descenso gradual.
También se proyecta una reducción en la fecundidad adolescente. Mientras en 2026 representa el 14 % de los nacimientos, la ONE estima que disminuirá al 12 % en 2050 y apenas al 7 % en 2100.
Los dominicanos vivirán más años
Al mismo tiempo que nacen menos niños, la esperanza de vida continúa aumentando.
En 1950 un dominicano vivía en promedio de 44 años, en 2026 la expectativa de vida alcanza los 75.7 años y las proyecciones estiman que podría llegar a 91.5 años hacia finales del siglo.
Esta combinación de menos nacimientos y mayor longevidad provocará un cambio profundo en la composición de la población dominicana.
La edad promedio del país ya refleja esta transformación, en 1950 era de apenas 21.6 años. Actualmente se ubica en 32.9 años y se proyecta que alcance los 40.3 años en 2050 y 51.6 años en 2100.
Más adultos mayores que niños
Uno de los principales indicadores del proceso de envejecimiento es el índice que compara la población de 60 años o más con los menores de 15 años.
La ONE estima que la República Dominicana ingresará en una etapa de envejecimiento alto alrededor del año 2031, cuando este indicador supere el umbral de 60.
Las proyecciones muestran que la población infantil disminuirá del 25 % registrado en 2025 al 18 % en 2050.
En contraste la población de 65 años o más crecerá del 9 % al 17 % en ese mismo período y llegará a representar el 36 % de todos los habitantes del país en el año 2100.
De mantenerse estas tendencias, por primera vez en la historia nacional habrá más adultos mayores que niños hacia mediados de este siglo.
El reto para las pensiones y la seguridad social
El envejecimiento de la población también representa un importante desafío financiero para el sistema de seguridad social.
Mientras aumenta la cantidad de personas que recibirán pensiones y demandarán servicios médicos, disminuirá el ritmo de crecimiento de la población económicamente activa encargada de realizar las cotizaciones que sostienen el sistema.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta que la cantidad de personas mayores de 65 años por cada 100 habitantes en edad laboral pasará de 33 en 2025 a 52 en 2050.
La diferencia con décadas anteriores es considerable. Mientras en 1950 existían aproximadamente siete trabajadores por cada jubilado, para 2050 muchos países tendrán apenas dos trabajadores financiando cada pensión.
En República Dominicana, el Gobierno informó que el 48.49 % de los recursos administrados por la Tesorería de la Seguridad Social se destina al Seguro de Vejez, Discapacidad y Sobrevivencia, que financia las pensiones.
El Seguro Familiar de Salud concentra el 46.68 % de los fondos, mientras que el Seguro de Riesgos Laborales recibe el 4.83 % restante.
Actualmente la legislación permite acceder a una pensión por vejez a partir de los 60 años con un mínimo de 360 cotizaciones. También contempla pensiones por discapacidad, cesantía por edad avanzada y sobrevivencia.
La informalidad aumenta el desafío
El panorama se complica por el elevado nivel de informalidad laboral.
Según datos del Banco Central, el 52.2 % de la población ocupada trabaja en la economía informal, mientras solo el 47.8 % cuenta con empleos formales y realiza aportes regulares al sistema de seguridad social.
Los ingresos también representan un reto, el 68.92 % de los trabajadores formales gana RD$30,000 o menos al mes, además el 27.63 % recibe salarios iguales o inferiores a RD$15,000, mientras que el 4.56 % percibe RD$10,000 o menos.
Estos niveles salariales limitan la capacidad de ahorro para la jubilación y reducen el volumen de aportes al sistema de pensiones.
Cambiarán las prioridades del Estado
El envejecimiento poblacional transformará las necesidades del país.
Durante décadas gran parte de la inversión pública estuvo orientada a ampliar escuelas, servicios maternoinfantiles y programas dirigidos a una población predominantemente joven.
En las próximas décadas aumentará la demanda de atención geriátrica, cuidados de larga duración, tratamiento de enfermedades crónicas, infraestructura adaptada para adultos mayores y servicios especializados de asistencia.
El mercado laboral también enfrentará nuevos retos, con menos jóvenes incorporándose cada año a la fuerza laboral, será necesario elevar la productividad mediante mayor capacitación, innovación tecnológica y mejores condiciones para el empleo formal.
Un país distinto al de generaciones anteriores
Las proyecciones de la Oficina Nacional de Estadística describen una República Dominicana muy diferente a la conocida por generaciones pasadas.
El país entra en una transición demográfica caracterizada por menos nacimientos, mayor esperanza de vida y una población que envejece de manera constante.
Más que un reto estadístico, este cambio representa un desafío económico y social de largo plazo. Adaptar el sistema de pensiones, fortalecer la seguridad social, modernizar el mercado laboral y preparar los servicios de salud serán factores determinantes para garantizar la sostenibilidad del desarrollo nacional en las próximas décadas.