Un robot con cejas expresivas y capaz de interactuar con pacientes está siendo puesto a prueba en un hospital de Milán, donde promete aliviar la carga del personal sanitario realizando tareas básicas pero esenciales.

Bautizado como “Alter-Ego”, este robot de 1,2 metros es capaz de asumir tareas que van desde sustituir a un médico que trabaja a distancia hasta llevar una botella de agua a un paciente o acompañarlo a una sala de tratamiento.

En el hospital Maugeri de Milán, Daniel Senna, un paciente de 31 años, indica su nivel de dolor en una pantalla colocada en el pecho del robot.