Más del 80 % de los trabajadores en la República Dominicana percibe salarios inferiores a los RD$50,000 mensuales, una cifra que prácticamente se iguala al costo actual de la canasta básica familiar, estimada en RD$49,268.36 durante los primeros meses de 2026 de acuerdo con estadísticas del Banco Central de la República Dominicana.

Los datos basados en la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) reflejan una marcada brecha entre los ingresos de la población ocupada y el costo real de la vida en el país.

En el sector privado, únicamente los trabajadores ubicados en el noveno decil superan el umbral de los RD$50,000 mensuales, mientras que aproximadamente ocho de cada diez empleados reciben ingresos por debajo del costo de la canasta básica.

En el sector público la situación es similar: cerca del 90 % de los servidores públicos no alcanza ingresos superiores a los RD$50,000 mensuales, lo que evidencia una presión económica significativa en ambos sectores.

El panorama es aún más complejo en el sector informal, que representa alrededor del 54.1 % de la fuerza laboral dominicana, en este segmento la mayoría de los trabajadores percibe ingresos más bajos, insuficientes para cubrir los bienes y servicios esenciales.

Esta realidad profundiza las dificultades económicas de una gran parte de la población ocupada.

Dirigentes sindicales han calificado la situación como preocupante, señalando que los aumentos salariales han quedado rezagados frente al crecimiento constante del costo de vida.

Advierten que esta brecha está generando mayor presión sobre los hogares dominicanos, especialmente en los sectores de menores ingresos.

Como consecuencia directa de esta situación, el multiempleo ha ido en aumento, según estimaciones de gremios laborales, más de 100,000 personas en el país mantienen dos o más trabajos para poder cubrir sus gastos básicos.

En muchos casos, estos trabajadores llegan a laborar entre 12 y 16 horas diarias, en un esfuerzo por compensar la insuficiencia de sus ingresos.

La creciente distancia entre salarios y costo de vida abre nuevamente el debate sobre la necesidad de ajustes salariales más acordes con la realidad económica del país.

Mientras tanto miles de trabajadores continúan enfrentando el reto diario de equilibrar ingresos limitados con gastos cada vez más altos.