Los principales aeropuertos de Moscú enfrentaron una jornada de importantes interrupciones luego de un ataque masivo con drones atribuido por las autoridades rusas a Ucrania, como resultado, más de 520 vuelos fueron cancelados o aplazados, generando retrasos, congestión y miles de pasajeros afectados.
El aeropuerto Aeropuerto Internacional Sheremétievo, considerado el más importante del país, fue uno de los más impactados por las restricciones operativas implementadas tras la ofensiva, decenas de vuelos fueron suspendidos o reprogramados mientras las autoridades evaluaban las condiciones de seguridad en el espacio aéreo.
De acuerdo con informes oficiales y medios locales, varios drones lograron alcanzar una refinería ubicada en Moscú, provocando incendios y grandes columnas de humo visibles desde distintos puntos de la capital rusa.
Las defensas aéreas rusas fueron activadas para intentar interceptar los aparatos no tripulados, en una operación que se extendió durante varias horas, las autoridades continúan evaluando los daños ocasionados por los impactos.
Las autoridades rusas informaron que al menos 17 personas resultaron heridas como consecuencia del ataque, entre ellas varios menores de edad. Los lesionados fueron atendidos por los servicios de emergencia desplegados en las zonas afectadas.
Aunque no se han reportado víctimas mortales de manera oficial, los organismos de seguridad mantienen operativos en distintos puntos de la región de Moscú para descartar nuevos riesgos.
Ante la magnitud de las interrupciones, la aerolínea Aeroflot recomendó a los viajeros verificar el estado de sus vuelos antes de desplazarse a los aeropuertos.
La compañía pidió especialmente a los pasajeros con vuelos cancelados que eviten acudir a las terminales aéreas para reducir las aglomeraciones y facilitar la gestión de la contingencia.
El incidente ocurre en medio de una nueva fase de tensión entre Rusia y Ucrania, caracterizada por ataques de largo alcance, operaciones con drones y acciones dirigidas contra infraestructuras consideradas estratégicas por ambas partes.
Analistas internacionales señalan que este tipo de ofensivas refleja la creciente importancia de la guerra tecnológica y el uso de sistemas no tripulados dentro del conflicto, que continúa generando repercusiones tanto militares como civiles.
La paralización parcial de los aeropuertos de Moscú pone de manifiesto la vulnerabilidad de infraestructuras críticas ante ataques de este tipo, además de afectar a miles de pasajeros, las restricciones generan impactos económicos y logísticos que pueden extenderse más allá de las fronteras rusas.
Mientras continúan las investigaciones y las labores de recuperación, las autoridades mantienen elevados niveles de alerta para prevenir nuevos incidentes y garantizar la seguridad de la población.