La preocupación crece en Queens donde los New York Mets, pese a tener una de las nóminas más altas de la Major League Baseball, atraviesan una racha alarmante de 11 derrotas consecutivas una de las peores en la historia de la franquicia.
El equipo ha sido ampliamente superado en ese tramo (60-18), con tres blanqueadas incluidas, cayendo desde posiciones competitivas hasta el último lugar de su división con récord de 7-15 históricamente cada vez que los Mets han encadenado 10 o más derrotas, no han logrado clasificar a la postemporada.
En medio de la crisis las esperanzas están puestas en el regreso de Juan Soto, el fichaje más costoso en la historia del equipo quien se encuentra en la lista de lesionados por una distensión en la pantorrilla derecha, el club espera que pueda reincorporarse durante la serie en casa ante los Minnesota Twins.
El mánager Carlos Mendoza aseguró que el jugador sigue en buen camino, mientras que el propietario Steve Cohen confirmó que Soto ya inició su progresión de carrera, paso clave en su recuperación.
Antes de la lesión Soto registraba un sólido inicio ofensivo y su regreso es visto como determinante para reactivar la ofensiva, sin embargo el campocorto Francisco Lindor advirtió que la responsabilidad no puede recaer únicamente en él: el equipo necesita mejorar colectivamente para revertir la situación.
Con la presión en aumento y el margen de error cada vez menor, los Mets enfrentan un momento decisivo en una temporada que apenas comienza.
