Momentos de tensión se vivieron la noche del miércoles en el Newark Liberty International Airport, cuando un vuelo de JetBlue Airways tuvo que evacuar a todos sus pasajeros en plena pista luego de reportarse humo en la cabina tras un aterrizaje de emergencia.
El incidente involucró al vuelo 543 que había despegado poco después de las 5:30 de la tarde con destino a West Palm Beach, de acuerdo con la aerolínea, la tripulación detectó un “problema de motor” en el Airbus A320 apenas 17 minutos después del despegue, lo que obligó a regresar de inmediato a Newark para realizar un aterrizaje de emergencia.
De la revisión técnica a la evacuación inmediata
Según las comunicaciones de audio con la torre de control el piloto informó inicialmente que la aeronave se apartaría de la pista para permitir que los equipos de bomberos y rescate inspeccionaran el motor número uno, sin embargo minutos después de tocar tierra, la situación cambió de manera repentina.
En grabaciones difundidas por LiveATC.net, se escucha al piloto advertir: “Hay humo en la parte trasera. Tendremos que evacuar en un segundo” acto seguido se activó el protocolo de emergencia y se desplegaron las rampas inflables para que los pasajeros descendieran directamente a la pista.
La torre de control emitió entonces un aviso general a las aeronaves en el área: el aeropuerto quedaba cerrado temporalmente mientras se atendía la emergencia.
Cierre temporal y respuesta de las autoridades
La Federal Aviation Administration (FAA) ordenó una parada en tierra que suspendió momentáneamente los vuelos con destino a Newark hasta aproximadamente las 7:00 p.m., como medida preventiva para garantizar la seguridad operacional.
A pesar de la tensión del momento y la evacuación en pista, no se reportaron heridos entre los pasajeros ni la tripulación, lo que fue confirmado por las autoridades.
Investigación en curso
En un comunicado oficial JetBlue reiteró que “la seguridad es la principal prioridad” de la compañía y aseguró que trabaja para brindar asistencia a los pasajeros afectados por el incidente.
Por su parte la FAA confirmó la apertura de una investigación para determinar las causas exactas del problema de motor y la posterior presencia de humo en la cabina.
El suceso generó retrasos temporales en las operaciones aéreas y volvió a poner en primer plano la importancia de los protocolos de emergencia y la rápida coordinación entre tripulación, controladores aéreos y equipos de rescate ante situaciones imprevistas en vuelo.
