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Tragedia en Jet Set: fallece Lourdes Carolina y deja a dos hijos mellizos

La muerte de Lourdes Carolina Estrella Guzmán, ocurrida durante la tragedia en la discoteca Jet Set ha marcado de forma irreversible la vida de su familia, su ausencia dejó un vacío profundo en su esposo Amauri Martínez y en sus dos hijos mellizos de diez años, quienes hoy enfrentan la pérdida de su madre en medio de un duelo que aún resulta difícil de procesar.

Carolina tenía 35 años al momento del siniestro, tras once años de matrimonio su esposo la recuerda como “la mejor mujer del mundo” y “la mejor madre”, una figura central en la crianza y el bienestar de sus hijos, su fallecimiento no solo significó la pérdida de una esposa, sino también el quiebre de la estabilidad familiar que había construido con dedicación y amor.

“Mi esposa me dejó con dos hijos mellizos, una hembra y un varón; ella era todo con esos niños, ahora me toca a mí ser padre y madre a la vez, la vida me cambió del cielo a la tierra, queremos justicia, justicia”, expresó Amauri Martínez, visiblemente afectado por el dolor y la magnitud de la tragedia.

Una mujer dedicada a su familia y a su trabajo

Lourdes Carolina se desempeñaba como analista de cumplimiento en el Banco López de Haro. Personas cercanas la describen como una mujer alta, de piel clara y cabello largo, reconocida por su puntualidad, responsabilidad y trato amigable, en el ámbito laboral y personal era valorada por su compromiso y su carácter cercano, cualidades que hoy son recordadas con nostalgia por quienes la conocieron.

La noche del fatídico 8 de abril, Carolina asistió a la discoteca Jet Set junto a su esposo y otros familiares para disfrutar de una fiesta en la que se presentaba el merenguero Rubby Pérez, sin embargo el colapso del establecimiento transformó lo que sería una celebración en una tragedia de gran magnitud.

Martínez relató que su esposa falleció al instante, justo a su lado, el permaneció sepultado bajo los escombros durante nueve horas, con escasas probabilidades de sobrevivir, aquel momento marcó un antes y un después en su vida, no solo por la cercanía con la muerte, sino por la pérdida irreparable de su compañera de vida.

Desde entonces Amauri Martínez asegura que su vida no ha vuelto a ser la misma, asumir el rol de padre y madre se ha convertido en el mayor desafío que ha enfrentado, una responsabilidad que impacta tanto en su rutina diaria como en su salud física y emocional.

“Cada día que pasa es pensando en lo vivido, en esa tragedia, y no hay forma de que eso se escape de nuestra mente, la vida ha sido diferente después de esta tragedia, el tiempo que yo tenía sobrante ya no lo tengo porque tengo que hacer todo a la vez; soy padre y madre, todo eso hasta en la salud me afecta”, expresó.

Junto a ellos también asistieron a la fiesta el hermano de Amauri, Nelson Martínez, y su esposa, quienes lograron sobrevivir al colapso, sin embargo, el impacto emocional del suceso ha alcanzado a toda la familia, que continúa intentando reconstruir su vida tras la pérdida.

Un clamor por justicia

Más allá del dolor, Martínez insiste en que su lucha ahora está centrada en que se haga justicia. La tragedia de Jet Set dejó más de 230 personas fallecidas y alrededor de 180 heridos, cifras que reflejan la magnitud del desastre y el alcance de la negligencia denunciada por las víctimas y sus familiares.

“Había pruebas contundentes y claras de que una tragedia tan grande y sin precedentes pudo evitarse, yo quiero justicia y que al sistema judicial entero le conduela esto y entiendan el dolor que tenemos nosotros y los familiares”, manifestó.

Para Amauri Martínez el reclamo es claro: que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos y que la justicia dominicana actúe con firmeza “Espero justicia, hay demasiadas pruebas contundentes de que por ellos pasó esa tragedia”, concluyó.

La historia de Lourdes Carolina Estrella Guzmán se suma así a la de cientos de víctimas que perdieron la vida en Jet Set, pero también representa el rostro humano de una tragedia que dejó familias rotas y una sociedad que aún exige respuestas, responsabilidad y justicia.