Un total de 300 privados de libertad fueron trasladados este fin de semana como parte de un amplio operativo de seguridad coordinado por las autoridades penitenciarias, el cual incluyó el uso de cinco autobuses, patrullas policiales y una ambulancia para garantizar el orden y la protección durante todo el proceso.
El desplazamiento se realizó hacia un recinto penitenciario previamente establecido, donde los internos fueron recibidos y sometidos a los procedimientos de depuración y registro correspondientes, como parte de los protocolos habituales del sistema penitenciario.
Durante la operación, las autoridades implementaron estrictas medidas de control para asegurar la transparencia y seguridad del traslado. Entre ellas, la intervención de la unidad canina K-9, cuyos agentes realizaron inspecciones tanto a los privados de libertad como a sus pertenencias antes de abordar los vehículos asignados.
Las autoridades también recordaron que dentro del sistema penitenciario, los internos condenados utilizan uniformes de camiseta azul, pantalón azul oscuro y zapatillas negras, mientras que los privados de libertad en condición preventiva son identificados con camisetas verdes, lo que permite una rápida diferenciación dentro de los recintos.
El operativo se desarrolló sin incidentes reportados, según los informes preliminares y forma parte de las acciones regulares de reorganización y control del sistema penitenciario, orientadas a mantener el orden y la seguridad en los centros de reclusión del país.
