El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva normativa migratoria que establece que ciertos migrantes con permisos temporales deberán abandonar el país antes de poder iniciar o completar el proceso para obtener la residencia permanente.
La disposición divulgada oficialmente este 22 de mayo, forma parte de una reestructuración de las políticas migratorias impulsadas por las autoridades estadounidenses con el objetivo de reorganizar y reforzar los procedimientos de regularización migratoria.
La medida afecta directamente a miles de extranjeros que actualmente viven en territorio estadounidense bajo programas de estadía temporal, permisos humanitarios, visas especiales o autorizaciones de trabajo, y que aspiraban a cambiar su estatus sin salir del país.
