En un acto histórico que reunió a autoridades del Gobierno central y a alcaldes de todo el país, la República Dominicana reafirmó su compromiso de erradicar el hambre mediante la implementación de la política Hambre Cero, con miras a alcanzar la meta nacional para 2028, la cita tuvo lugar en la sede de la Liga Municipal Dominicana (LMD) donde se presentaron avances significativos, estrategias y compromisos concretos orientados a garantizar la seguridad alimentaria y nutricional en cada municipio del territorio nacional.
Coordinación estratégica entre Gobierno y alcaldes
El encuentro destacó la importancia de la articulación entre los niveles central y local, asegurando que las políticas públicas lleguen efectivamente a las comunidades más vulnerables, los alcaldes asumieron el compromiso de apoyar los trabajos de identificación de poblaciones prioritarias, así como el seguimiento operativo y la evaluación de las medidas diseñadas para garantizar disponibilidad y acceso a alimentos en sus respectivos municipios.
El acto inició con las palabras del ministro de la Presidencia José Ignacio Paliza quien resaltó los avances alcanzados durante la gestión del presidente Luis Abinader y subrayó que la colaboración estrecha entre el Gobierno y los gobiernos locales es determinante para cumplir la meta de Hambre Cero.
Por su parte Rodrigo Castañeda representante de la FAO en el país, enfatizó que la planificación territorial y el fortalecimiento de los sistemas alimentarios locales son factores esenciales para reducir la inseguridad alimentaria y garantizar dietas saludables para toda la población, asimismo valoró los progresos logrados en disponibilidad y acceso a alimentos, destacando que la coordinación entre autoridades centrales y municipales acelera resultados sostenibles.
Indicadores de progreso y estrategias implementadas
El secretario técnico del CONASSAN Manuel Robles explicó que la prevalencia de subalimentación es el indicador clave para medir avances, calculado por la FAO a partir de encuestas, datos demográficos y estadísticas de producción y consumo, según sus cifras este indicador pasó de 8.7 % en 2019 a 3.6 % en 2025 evidenciando mejoras significativas en la seguridad alimentaria del país.
Robles detalló además las estrategias y compromisos asumidos por los diferentes actores vinculados a la política Hambre Cero, incluyendo acciones enfocadas en la producción agrícola, tecnificación de cultivos, infraestructura productiva, financiamiento, titulación de tierras y fortalecimiento de la comercialización de alimentos.
Durante la jornada Nelson Núñez presidente de la FEDOMU aseguró que los alcaldes incorporarán la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional como prioridad en sus planes de trabajo, fomentando huertos comunitarios y familiares y colaborando en diagnósticos territoriales para identificar poblaciones vulnerables y zonas con mayor inseguridad alimentaria.
En la clausura Víctor D’Aza presidente de la LMD reafirmó el acompañamiento de la institución a los ayuntamientos en el diseño, implementación y seguimiento de planes municipales, así como en la gestión de mercados, mataderos y campañas educativas sobre alimentación saludable y sostenible.
Impacto de programas sociales y agropecuarios
El éxito de la política Hambre Cero también se sustenta en programas de protección social ejecutados por instituciones como INESPRE, la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria, Supérate y INAIPI, que han contribuido a mejorar el acceso alimentario de las familias más vulnerables. Además, el país ha logrado avances en la producción agropecuaria, fortaleciendo la tecnificación, infraestructura productiva y comercialización, con el objetivo de garantizar que los alimentos lleguen de manera efectiva a quienes más los necesitan.
Hacia una República Dominicana sin hambre
Con este encuentro el Gobierno y los gobiernos locales ratifican su compromiso de trabajar coordinadamente, aplicando estrategias territoriales y fortaleciendo sistemas alimentarios locales para alcanzar la meta de Hambre Cero en 2028, la articulación institucional combinada con programas sociales y políticas de producción sostenible, posiciona al país en un camino sólido hacia la erradicación del hambre y la construcción de una sociedad más equitativa y saludable.
Este esfuerzo conjunto refleja que más allá de los indicadores y las estadísticas la República Dominicana apuesta por garantizar el derecho fundamental a la alimentación, promoviendo bienestar, inclusión y desarrollo sostenible para toda su población.
