El Gobierno de Estados Unidos anunció la reclasificación de la marihuana medicinal a una categoría de menor riesgo, permitiendo así ampliar las investigaciones científicas sobre su uso terapéutico, aunque el consumo recreativo continuará siendo ilegal a nivel federal.
El fiscal general interino, Todd Blanche informó que la medida respaldada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, traslada el cannabis de la categoría I a la III, donde se ubican sustancias con aplicaciones médicas reconocidas.
La decisión responde a una política impulsada por el presidente Donald Trump, orientada a mejorar el acceso a tratamientos y facilitar estudios sobre la eficacia del cannabis en enfermedades graves, además la administración promueve la investigación de psicodélicos como nuevas alternativas terapéuticas, con apoyo financiero para programas estatales enfocados en salud mental.
